miércoles, 16 de octubre de 2013

TEORIA DE LA ADMINISTRACIÓN
Su evolución en el Siglo XX y XXI
by Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti

   Hablar de la Administración nos remonta muchos años atrás, pero se tiene como punto de partida los inicios del Siglo XX. En efecto, fue el investigador F. Taylor quien, paralelamente con el aelmán Max Weber, adelantaron sendos experimentos para sistematizar el quehacer de las organizaciones y, por ende, el quehacer del Gerente. Asimismo, otros investigadores hicieron sus aportes a esta disciplina emergente, como el caso de Fayol y Henry Gantt.
   Frederick Taylor adelantó el llamado Estudio de los Tiempos y Movimientos; mientras Weber propuso el modelo Burocrátivo como la forma de organización más eficaz. De esta manera, arranca la llamada Administración Científica que abarca más o menos desde 1900 a 1930. Este periodo se basa en un enfoque racional-cerrado, caracterizado por la rigidez estructural y funcional.
   Posteriormente,  ascienden a la escena administrativa personajes de la talla de Elton Mayo, Douglas Mc Gregor, Chester  Barnard, Philip Selznick y otros, quienes iniciaron la Teoría Social de la Organización, basándose en una serie de investigaciones donde buscan incorporar el lado humano del trabajador en el logro de los objetivos organizaciones. Ya se a través del experimento de Hawthorne, o de las teorias X-Y, el Comportamiento Cooperativo o la Competencia Distintiva, respectivamente, buscan incorporar variables más flexibles para explicar el desempeño de los trabajadores. En este periodo también encontramos  los aportes de la pareja Gilbreth.
   En esta fase de la Administración que abarca desde 1930 a 1960, estamos en presencia de un enfoque social-cerrado, donde el trabajador se convierte en el agente social para lograr cambios en la productividad de las organizaciones, aunque no jerarquizando en su justa dimensión a la complejidad del entorno. Se aplica  la Ciencia de la Conducta, tomando en consideración al hombre y sus impulsos y la superación del individuo.
   Luego comienza un enfoque de sistema abierto pero racional, que abarca una década-1960-1970-,siendo algunos de sus representantes:Alfred Chandler, Paul Lawrence y Jay Lorsch.  Pese a tomar en cuenta la influencia de las fuerzas externas como modeladoras de la dinámica organizacional, concebian al trabajador como un ente mecanizado.
   Posteriormente, entramos en una cuarta etapa que arranca desde 1970 y se extiende hasta finales del siglo XX. Teóricos como Karl Weick, Cornell, James March,O Donell,Koontz, Drucker, Robbins, Stoner, entre muchos otros, plantean un enfoque no sólo de sistema abieto, sino que el trabajador es el agente social que dinamiza el comportamiento organizacional en aras de obtener mejores resultados y satisfacciones. La característica de este período es la complejidad ambiental como factor determinante del éxito empresarial. Así, pues, se incorporaron al debate diversas tendencias socio-técnicas que ampliaron la doctrina de la Administración.
   Los progresos en la Informática y la innovación tecnológica de finales de siglo, permitieron que las organizaciones se dinamizaran cualitativa y cuantitamente, pasando de sistemas de producción de masas a sistemas más flexibles acordes con las tendencias del mercado globalizado. Asimismo, los aportes de otras disciplinas coadyuvaron a enriquecer la forma de administrar las organizaciones, dando lugar a variados modelos de gestión.
   En este orden de ideas, nos adentramos en el siglo XXI, donde persisten los modelos de finales del periodo anterior, pero siguen proliferando enfoques de gestión administrativa. Se desarrolla el Coatching, el Empowerment, el Outsourcing, Benchmarking;  La Investigación Acción, los Modelos Transaccionales y los Modelos de Transformación. Los japones continúan con la Calidad Total Integral; se profundiza el Desarrollo y Comportamiento Organizacional; se aplica la Reingeniería  Estructural y del Conocimiento; se abren paso las Organizaciones Inteligentes y las Corporaciones Globalizadas; la Transculturación emerge en todos los ámbitos; y mucho más.   
   No obstante, cabe señalar que  la solución a los complejos fenómenos que emanan en el contexto organizacional del siglo XX,I demandan la integración epistemológica, metodológica, teórica y de investigación de muchas disciplinas para adecuar la Teoría Administrativa a los grandes retos actuales aún no resueltos y a las incertidumbres y desafíos por venir.

lunes, 22 de julio de 2013

EDUCACIÓN, CONOCIMIENTO Y DESARROLLO SISTEMÁTICO DEL PENSAMIENTO
Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti

     El proceso de educación y formación de todo ser humano transita por senderos muy disimiles pero, en su conjunto, buscan el mismo objetivo. En otras palabras, se materializa la denominada equifinalidad. ¿Y cuál es ese objetivo?. La respuesta aunque simple es muy compleja: el desarrollo del pensamiento.
     Desarrollar el pensamiento es una tarea que nos lleva años y años, pues se trata de un proceso casi ilimitado que nos permite desenvolvernos en nuestra vida activa y consciente.  En su desarrollo, las únicas limitaciones son las impuestas por el  entorno, nosotros mismos y la muerte.
     En este sentido, a medida que se van acumulando vivencias, experiencias, información; es decir, insumos a nuestro sistema, lo vamos adaptando  mediante un proceso endógeno y exógeno, hasta lograr un producto o salida que busca dar respuesta a  nuestras necesidades como seres humanos pensantes; ya sea en lo social, en lo laboral, en la relación de familia,en lo espiritual etc.
     Visto el ser humano como un sistema abierto con sus matices biosicosociales,  se puede apreciar la importancia de la educación y la formación en la transformación gradual del ser pensante y su impacto en el desarrollo de la sociedad. Pero es importante destacar, que la sumatoria de cogniciones, experiencias, destrezas y habilidades no tienen un carácter lineal y rígido, pues el producto final deja de serlo al momento del feedback y, por ende, aportamos una nueva entrada al sistema que dará otro producto final que enriquecerá el desarrollo del pensamiento integral.
     En este orden de ideas, el ser humano va paulatinamente conformando sus estructuras de pensamiento en los diferentes niveles y va matizando consciente o inconscientemente el quehacer diario en su relación con el entorno circundante para dar respuesta a sus innumerables necesidades y exigencias.
     En este contexto, la acción deliberada de la Familia, el Estado y el propio Ser Individual juegan un rol extraordinario en procura de consolidar un sistema abierto de pensamiento con retroalimentación altamente positiva con salidas flexibles y transformadoras en aras del bien individual y colectivo.

viernes, 7 de junio de 2013


UNA APROXIMACIÓN AL  SOCIALISMO Y SU INTERNACIONALIZACIÓN
Resumen descriptivo del Esp. Víctor Hugo Tineo Verutti

                Hablar del Socialismo no es tarea fácil, toda vez que requiere de un profundo estudio socio-econo-político del siglo XVIII y los siglos subsiguientes. No obstante,  se pueden resaltar sus principales ideas para entender su expansión internacional.

                En primer lugar, corresponde referirnos al Socialismo Utópico, cuyas raíces se encuentran encunadas en la Revolución Francesa y el naciente Capitalismo europeo. Los renombrados y rimbombantes ideales de Libertad, Fraternidad e Igualdad que guiaron ese proceso y  la declaración de los Derechos del Hombre, se quedaron en la teoría, pues la praxis fue totalmente diferente.

                El desarrollo del capitalismo inglés arremete atrozmente sobre los trabajadores, quienes quedan reducidos a simples recursos descartables, enfrentando jornadas laborales de 14 horas, sin distinción de edad o sexo. En Francia la situación no fue muy diferente. Hambre, miseria, explotación y falta de educación fueron las constantes de ese momento histórico.

                Ante ese status quo, se alzan voces que clamaban cambios  en el orden económico, desde una perspectiva colectiva y la humanización del trabajador. Esta nueva corriente fue denominada el Socialismo Utópico, cuyos mayores exponentes fueron: el conde de Saint Simon, Robert Owen y Charles Fourier.

 En el caso  concreto de Owen, se debe resaltar su empeño por mejorar las condiciones del obrero; acción que cristalizó en la promulgación de la Ley de Industria en 1819, que contempla la reducción de la jornada laboral. Igualmente, es menester destacar su afán por materializar la concreción del Cooperativismo y la  fundación de la Unión General de Trabajadores (1833).

Por su lado, Claude Henri de Rouvroy- el conde-, se caracterizó por su afán de organizar la producción de una manera más justa y científica. Según su visión, la política debe estar en manos de  quienes saben producir; es decir, el antecedente del tecnocratismo. Este pensador propuso la construcción del canal de Suez.

                Posteriormente, Marx y Engels  resaltaron el aporte de sus predecesores, haciendo mención en textos del Manifiesto Comunista y  en la obra Del Socialismo Utópico al Socialismo Científico. Sin embargo, también no dejaron de percatarse que sus análisis carecían de poco rigor científico.

                En segundo lugar,  corresponde hablar sobre el Socialismo Científico, entendido como el salto cuali-cuantitativo del socialismo anterior. Esta nueva forma de enfocar el socialismo, va más allá de una simple doctrina o una idea política. Es una visión del mundo, que analiza sus entrañas desde una perspectiva científica para convertirse en una alternativa al capitalismo de aquella época e incluso al actual, con sus respectivos matices.

                Su base doctrinal se fundamenta en tres (3) columnas; a saber: el Socialismo francés, la Economía Política inglesa y la Filosofía alemana, pero encierra un análisis del mundo capitalista totalmente nuevo, que se convertirá en una herramienta de lucha del Proletariado. Sus principales expositores  fueron Marx y Engels; revolucionarios insertados en la sociedad del siglo XIX.

                En cuanto a Marx, cabe destacar su famosa obra El Capital (1867-1885 y 1894), difícil de digerir por su profundidad de análisis, donde estudia la sociedad y critica la Economía Política. Esta obra se aparta del socialismo francés y busca abrigar los intereses de la clase obrera, quienes comienzan a organizarse  en ligas. Estos grupos organizados le delegan la tarea histórica a Marx y Engels de redactar un documento político de fácil acceso a las masas, donde expresen sus puntos de vistas político y  delineen el sendero hacia el proceso revolucionario.

                Prima facie, se aprecia la extraordinaria importancia de la confluencia de dos (2) variables: un grupo de obreros organizados y dos (2) revolucionarios que tratan de poner en práctica una nueva visión del mundo  diferente al burgués, en la cual ellos nacieron, pues ellos fueron pequeños burgueses, quienes  se apartaron de su clase.

                Dentro de esa coyuntura nace el Manifiesto Comunista en 1848, considerado como un programa de lucha para los obreros organizados y una explicación científica del mundo y de la Historia. Dentro de esta concepción, la revolución no se reduce a una sustitución de una clase dominante por otra, sino  del cambio del sistema económico.

                Sin embargo, el simple hecho de editar el referido Manifiesto no produce inmediatamente la revolución y el cambio esperado, pues las fuerzas burguesas activan los mecanismos de represión para neutralizar estos esfuerzos. Los años subsiguientes, estos dos pensadores utilizarán todas sus energía para dedicarse a la construcción teórica y práctica del socialismo, con sus respectivos altibajos. Son, sin lugar a dudas, los grandes defensores de los intereses obreros.

                En tercer lugar,  y producto de este esfuerzo, crean la Primera Asociación  Internacional de Trabajadores Londres, 1864), cuya función fue convertirse en instrumento para fortalecer la lucha obrera internacional. Con esta Asociación, Marx buscó mejorar las condiciones laborales, fortalecer los sindicatos y formar un partido obrero para la toma del poder político.

                Debido a las luchas entre marxistas y anarquistas, sumado a la creación de la  Comuna de Paris (1871) y el fortalecimiento del capitalismo, Marx traslada la central de la AIT a los Estados Unidos. En el Congreso de Filadelfia (1876) se decreta la suspensión de la I Internacional, desapareciendo  jurídicamente aunque, de hecho, ya había dejado  de ser operativa en el año 1872, por las variables  mencionadas ut supra.

                No obstante, hasta el año de 1871, la AIT celebró con cierta  regularidad congresos que lograron atraer, además de los sindicatos ingleses, a obreros franceses, belgas, suizos, españoles, italianos, holandeses y contó con el apoyo del Partido Social Demócrata alemán, desde su fundación en 1869. Empero, el  Gobierno francés y otros europeos, utilizaron la Comuna como pretexto para perseguir a los miembros de la AIT, lo que impidió que el Congreso anual se reuniese en Viena, sino hasta finales de 1872. Lastimosamente no hubo acuerdo entre las Partes, situación que coadyuvó a precipitar la muerte de la Primera Internacional.

                Posteriormente, se forma la Segunda en París (1889), con la participación de Engels, pues ya Marx había fallecido, seis años antes. En efecto, la II Internacional surge como una necesidad inminente de unir a los distintos partidos en una organización que orientase las actividades a escala internacional. Su base fue, desde el principio, marxista y los anarquistas quedaron prácticamente excluidos.  La sede se instaló en Bruselas y estaba compuesta por los partidos socialistas ya existentes.

                Cabe resaltar, como lo indican muchos estudiosos del tema, que el hecho de  existir una organización central no significaba ni se traducía en un centralismo; por el contrario, esta Internacional se caracterizaba  por la autonomía de los grupos nacionales. En otras palabras, la finalidad de esta organización  era asegurar que las distintas federaciones se relacionasen entre sí, a través de Congresos periódicos que daban una serie de orientaciones indicativas más no vinculantes. En el primer Congreso llevado a cabo en esta segunda etapa, se decidió instaurar el 1 de Mayo como fiesta anual del trabajo, así como reivindicar la jornada laboral de ocho (8) horas y suprimir el horario nocturno.

                Es en la II Internacional que los partidos obreros socialistas y marxistas, por primera vez, ganan peso de masas. Fenece como organización revolucionaria, cuando la mayoría de sus dirigentes apoya a sus respectivas burguesías nacionales en la 1ª Guerra Mundial, haciendo predominar la unidad nacional (policlasista) frente al internacionalismo proletario.

                Los antecedentes de la Tercera Internacional se ubican, cuando un grupo de cuarenta y dos (42)  revolucionarios se reunieron en septiembre de 1915 en la aldea suiza de Zimmerwald. Cuatro años más tarde, y luego de la muerte de Engels, se forma, en 1919,  la Tercera Internacional, en la ciudad de Moscú, bajo la tutela de Lenin,  luego del triunfo de la Revolución Rusa.

                La III Internacional se apoyaba en el gran triunfo de la Revolución Rusa donde, por primera vez en la historia, la clase obrera tomó el poder y construyó su propio Estado. En consecuencia, fue la Internacional que representó el proletariado en acción en la lucha por el poder. Puede considerarse como  el primer intento de construir una verdadera dirección revolucionaria mundial que pudiese dirigir la revolución socialista internacional para   destruir  al imperialismo y conducir la clase obrera al poder en todos los países del mundo. La III Internacional significó, por ello, un salto cualitativo al constituirse como el primer Partido Revolucionario Mundial.

Finalmente, la Cuarta Internacional, creada en el año de 1938 bajo la dirección de  Trotsky, incluye en su lucha la necesidad absoluta de oponerse a la alienación de la independencia de clase de las organizaciones, así como también  la necesidad absoluta de ayudar a defender las reformas, conquistas sociales, arrancadas con la lucha de clases. Dicho en otras palabras, reafirma los principios de Marx y su vigencia.

                La Cuarta Internacional surgió para enfrentar  la degeneración y la traición de la Revolución rusa, encabezada por Stalin desde la muerte de Lenin en 1924. Trotski fue asesinado dos años después de fundarla con un “Programa de transición” para luego sufrir grandes escisiones en sus filas.

                En resumen, esta última  surge como continuación del proyecto de su predecesora, procurando  construir un Partido Mundial de la Revolución Socialista, como medio para la  dirección de la clase obrera mundial en  la toma del poder. En ese sentido, esta tenía como objetivo rescatar la herencia del marxismo y luchar contra ese nuevo fenómeno contrarrevolucionario en el seno de la clase obrera: la burocracia estalinista.

En síntesis, la I Internacional enseña al proletariado la necesidad de constituir organizaciones independientes. La II Internacional reúne a las organizaciones de clase independientes que ayudan a la lucha de clase del proletariado en la fase del capitalismo ascendente a conquistar reformas y conquistas sociales. La III Internacional organiza el combate cuando el capitalismo está en su apogeo; mientras la última reafirma la plena y absoluta vigencia de los planteamientos de Marx.

En lo que respecta a la Quinta Internacional Socialista, son varios los esfuerzos por lograr su cristalización. En efecto,  fue en noviembre de 1938, cuando  miembros del español Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) procesados en la ciudad de Barcelona por las autoridades republicanas durante la Guerra Civil Española,  declararon su apoyo a la lucha por una Quinta Internacional, apenas habiendo transcurrido sólo dos meses después de la fundación de la Cuarta Internacional. El argentino Liborio Justo, más conocido como "Quebracho", defendió la creación de una Quinta Internacional tras su ruptura con el trotskismo en 1941.

Otro esfuerzo para   constituir la Quinta Internacional fue llevado a cabo por el político, economista y filósofo estadounidense Lyndon LaRouche en 1965. Más tarde, en 1994, un grupo minoritario trotskista del Reino Unido declaró supuestamente constituida la Quinta Internacional. Posteriormente, a finales del año 2009, el ex Presidente de Venezuela, Hugo Chávez propuso la creación de una nueva Quinta Internacional. En este sentido, se convocó para abril de 2010 una reunión de 52 movimientos antiimperialistas. Su  propuesta planteó diversas reacciones en pro y en contra, dado el abanico ideológico y sus matices. Hasta la fecha no ha  cristalizado la propuesta.

 

sábado, 1 de junio de 2013


La Alianza del Pacífico
¿Una Más?

Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti


Nuestra América lleva muchas décadas configurando escenarios sociales, políticos, comerciales, culturales, económicos, entre otros. En este tema en particular deseo referirme a las organizaciones económicas de integración comercial.

De muy reciente creación, la Alianza del Pacífico, se configura como una organización de gran peso comercial en la Región. Conformada por   Chile, Colombia, México y Perú, llegó al escenario  el 28 de abril de 2011, al emitirse la Declaración de Lima. Posteriormente, el 4 de diciembre del referido año se efectuó una segunda reunión de los cuatro países en Mérida, México, donde asistió el Presidente de Panamá, como país observador.

 Hubo una tercera reunión virtual y posteriormente la cuarta, en Antofagasta, Chile, el 6 de junio de 2012, en la que se formalizó la iniciativa, al firmarse el Acuerdo Marco de la Alianza del Pacífico. A esa reunión asistieron, además de los cuatro países integrantes de la Alianza: Panamá y Costa Rica como observadores; como también representantes de Canadá, Australia y Japón.

Esta organización se suma a las ya existentes como  MERCOSUR, CAN, ALBA, UNASUR, CELAC; que si bien es cierto están en funcionamiento, su efectividad no deja de ser cuestionada por unos y alabada por otros. De hecho, las dos primeras están en un franco proceso entrópico que no es secreto para nadie.

Cabe señalar, que los cuatro (4) países integrantes de la Alianza del Pacífico, considerados en un solo bloque, representarían,  la novena economía más grande del mundo, con alrededor de 2,7% del PIB mundial y el 36% del PIB de América Latina. Este bloque representa casi   la mitad de todo el comercio  de América Latina con sus socios del resto del mundo.

Haciendo remembranza,  la dinámica de las economías de países como Perú y Chile fueron las que más repuntaron en la subregión al cierre del año 2012, al incrementarse en 6,3% y 5,6%, respectivamente.  Por su lado, Colombia y México presentaron un crecimiento menor. No obstante, se ubicaron por encima del promedio regional.  El promedio del índice de crecimiento combinado de los 4 miembros  fue de un  5%.

Esta alianza comercial, abre las puertas para la complementación económica en términos competitivos al interior de las economías de sus miembros. Asimismo, se perfila como un bloque estratégico para negociar con los países asiáticos.

 La Alianza del Pacífico tiene  el objetivo expreso de avanzar progresivamente hacia el objetivo de alcanzar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas. A diferencia  del Alba Y Mercosur, este nuevo bloque busca el desarrollo hacia afuera, basado en  el libre comercio y evitando el proteccionismo  del Estado. Algunos  analistas lo ven más parecido al Consenso de Washington o  una nueva Alianza para el Progreso.

Pese a esta visión, países como Canadá, Japón, Nueva Zelanda y Uruguay han solicitado obtener el estatus de miembro observador.

Prima facie, luce interesante la conformación de esta Alianza, pues parece más comercial que política, visión que eliminaría el burocratismo y las barreras ideológicas en el intercambio comercial. No obstante, su tinte neoliberal en la praxis.

Recientemente, se reunieron en Colombia sus miembros para buscar  eliminar la mayoría de los aranceles en el intercambio comercial intra bloque, lográndose un 90% y en junio el 10% restante.  Así como también facilitar el tránsito de personas de esos países, quienes sumarían unos 200 millones de ciudadanos; es decir, el 36% de la población de América Latina. También se acordó el ingreso de Costa Rica como Miembro Pleno, previo cumplimiento de las formalidades ad hoc.

Luego del encuentro, la prensa internacional no ha perdido ni un minuto para resaltar la importancia de este nuevo bloque comercial, que viene trabajando a pasos acelerados con metas muy puntuales.

Habrá que esperar un trimestre más para hacer las primeras apreciaciones sobre esta nueva iniciativa que, sin duda alguna, modificará positivamente  la balanza comercial de sus miembros.

domingo, 19 de mayo de 2013


LA VEJEZ Y SUS INFLUENCIAS EN EL ENTORNO
¡Qué podemos hacer?
By Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti 

     Mucho se ha escrito y dicho sobre el envejecimiento del ser humano. Unos se preocupan por los aspectos físicos del cómo lucir mejor; otros  buscan aminorar sus repercusiones sobre el funcionamiento de los diferentes sistemas internos; otros lo aceptan con resignación y hacen poco o nada; otros se preocupan por tener un soporte económico para enfrentar los gastos crecientes; pero pocos se preocupan por recibir la asesoría necesaria para insertar este hecho socio-biológico en el quehacer familiar y social del día a día.

    En efecto, el adulto mayor comienza a perder habilidades, destrezas, cogniciones y se va apagando poco a poco y este proceso puede llevar días, meses o años. Entretanto, los familiares, las amistades, los prestadores de servicios, la sociedad y el Estado no saben a ciencia cierta  cómo lidiar con estas personas, quienes conforman un universo vulnerable.

     En muchos países se hace muy poco por mejorar la calidad de vida del adulto mayor y mucho menos por implicar a su familia y otros sectores con este proceso socio-biológico multidimensional. Es inusual escuchar sobre algún congreso, charla, taller, disertación  sobre este tema, sobre todo en materia de concienciar a las personas en el trato especial hacia los adultos mayores. En el caso concreto de Venezuela, en los últimos 10 años se ha avanzado mucho en materia legal, pero el recurso humano del Estado al servicio de la sociedad aún no tiene la formación adecuada para atender a los ancianos de la manera más idónea y humanizada. Falta mucho camino por recorrer en esta materia.

      En este orden de ideas, el asunto no es un simple envejecimiento de una persona, sino que este proceso lleva implícito de manera directa e indirecta a muchos sectores, como por ejemplo: salud, transporte, educación, seguridad, bancario y mucho más. Dicho en otras palabras, el adulto mayor prosigue intentando hacer su vida cotidiana pero se enfrenta a personas que no entienden cómo tratarlos adecuadamente y, en muchos casos se burlan, se aprovechan o los desestiman. Aunado a ello, la infraestructura urbana no está adecuada a sus necesidades y son violentados día a día por estas personas carente de humanismo cívico.

      Esa clase de personas, que -lamentablemente- son millones, seguramente creen  que nunca llegaran a viejos y necesitarán personas a su alrededor que los apoye hasta el final de sus días. Gracias a Dios que todavía existimos  personas que nos preocupamos por  dar una alerta desde nuestras posibilidades.

      Resumiendo el planteamiento, se trata de diseñar políticas públicas que incluyan a la formación para atender a los adultos mayores en materia de trato, facilidades, preferencias, prioridad, respeto, celeridad de respuesta a sus necesidades, entre otras. Es más, en las asignaturas de la educación primaria o secundaria debería ya hablarse del tema, como parte de la formación ciudadana e integral del ser humano. Igualmente debería incluirse en la formación de la Misión Jóvenes del Barrio, Movimiento por la Vida y la Paz, Misión Amor mayor, Barrio Adentro, entre otras.

      Las instituciones del Estado deben adelantar campañas sistemáticas de información y formación hacia la colectividad en general. En los centros hospitalarios, en las clínicas u otras instancias de atención en materia de salud debe haber personal idóneo para atender a este sector de la población; aparejado de la información que le puede suministrar a sus familiares y allegados sobre esta materia. Asimismo, el sector bancario requiere de una sobre dosis de formación  en materia de atención al adulto mayor; al igual que el personal que labora en la prestación de los servicios básicos-agua, electricidad, teléfono-.

      No es una situación fácil de atender, pero no es imposible. Todos podemos cumplir nuestro rol en este proceso multidireccional, desde ayudar a cruzar una calle a un anciano hasta orientarlo sobre cómo retornar a su hogar, luego de extraviarse por una laguna mental. Pero el Estado es quien debe liderar el esfuerzo. Como señalé ut supra, para acometer esta tarea ya existen diversas plataformas adyacentes y concomitantes.

      Debemos recordar que todos tenemos personas de avanzada edad en la familia, quienes se sienten impotentes ante su proceso de envejecimiento y, mucho más, cuando nadie los comprende, pues en muchos casos les estorban.

     Este planteamiento sólo es un esbozo del tema. Seguramente con estas líneas más de un lector  ya está pensando cómo se ha visto afectada su familia. Y esa es la idea. No olvidarnos de darle la mano al prójimo como  señala la palabra de Dios.

 

 

 

 

jueves, 16 de mayo de 2013

REFLEXIONES SOBRE ALGUNOS PENSADORES POLÍTICOS
Y  FORMAS  GOBIERNO
Parte 1
By Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti

El hombre, como ser racional, pensante y transformador de su entorno, ha desarrollado la Doctrina Política,  adaptando sus aportes para legitimar su realidad y sus intereses. Así, pues, desde muy temprano entrado el  mundo griego, pensadores de la talla de Sócrates, Platón y Aristóteles, se dedicaron a filosofar en torno a la Ética y la Política, como ejes  estratégicos sobre los cuales se erigieron sendos Gobiernos de corte imperial, basados en un modo de producción esclavista.
Este orden de ideas introductorias, me permiten abordar, en primer lugar, a Aristóteles, quien reflexiona  sobre la Política desde condiciones muy similares a Platón, sobre todo visto unos 20 siglos después.
Una de sus obras más conocidas, se titula “La Política”, donde pueden, a mi juicio, observarse dos momentos en el pensamiento político aristotélico. Un primer momento donde está influenciado por su maestro Platón y la preocupación por la Ética del mejor gobierno. Aborda  un análisis del hombre como ser político; precisa los elementos del Estado; y, propone una clasificación de los regímenes existentes.
Además, realiza una crítica a Platón sobre algunas de sus tesis y finaliza este primer momento cognitivo con la tesis aristotélica de la ciudad ideal.
En este sentido, la ciudad estado  fue considerada como la forma superior de convivencia; es un hecho natural  que surge como una necesidad del hombre político y social. Su consolidación es producto de la evolución de las aldeas o pequeños pueblos  que, paulatinamente, van tomando más fuerza y poder.
Esas ciudades de aquel  tiempo, se desarrollaron sobre el trabajo de los esclavos, quienes eran considerados cosas  animadas. Dicho en otras palabras, eran objetos al servicio del Estado y la sociedad. Su trabajo permitía que los pensadores, los guerreros y los productores, se dedicaran a sus respectivas actividades. Esta idea, bastante descabellada vista desde este siglo, no era más que el reflejo de un momento histórico de conquistas, donde los esclavos eran parte del botín. Por tal motivo, no  debe sorprendernos semejante apreciación.
En cuanto a la clasificación de las ciudades, su análisis giró en torno a dos criterios: uno cualitativo y otro cuantitativo. El primero  encuentra su génesis en una valoración  de las formas en que se ejerce  la autoridad; vale decir, se orienta o no a lograr el bien común. La segunda  se refiere al número de personas que  ejercen el poder político. De ambos criterios se desprenden 6 formas de gobierno y sus derivaciones. Procedo a su mención:
Monarquía                        Tiranía
Aristocracia                     Oligarquía
Democracia moderada            Democracia
De todas las formas anteriores, se inclinaba por la Democracia moderada como  la forma política ideal para el desarrollo del ser humano, pues existe un número bastante elevado de ciudadanos que sin ser ricos, tampoco son pobres; existiendo una base social muy amplia, donde reina la justicia.
 Un segundo momento paradigmático, mucho más florido de ideas producto de la praxis, donde se concentra en el estudio de las formas de gobierno de su tiempo, sin concentrarse en el ideal de la ciudad ideal. En este momento intelectual, la Política se orienta hacia la ciencia que analiza a profundidad las formas de gobiernos y el manejo del poder político. En otras palabras, cuáles son las debilidades de la democracia y sus virtudes; de la misma manera aborda las otras formas de gobierno, en sus aspectos positivos y negativos.
En su análisis concluye que las formas más fuertes para su momento fueron la democracia y la oligarquía, con sus respectivos matices. En cada una de ellas, distingue tres funciones principales: la deliberativa, la judicial y la ejecutiva, las cuales pueden ser atendidas de manera oligarca o democrática. No obstante, se inclina por el equilibrio de ambas, donde exista presencia de ambos grupos sociales.
Quizás, quienes no se adentran en la senda del conocimiento político objetivo, pueden inferir que sus ideas no van más allá que simples apreciaciones.  Por el contrario, nada más distante de la realidad y de un análisis serio y académico.
Si nos adentramos más allá en el tiempo, se puede abordar a otro gran pensador político. Me refiero a John Locke. (1632-1704). Su aporte consiste en expresar los intereses de una clase en ascenso. En otras palabras, corresponde a un momento de asentamiento del poder burgués en Inglaterra y posteriormente sirve para los reclamos políticos de la burguesía europea y posteriormente  americana.
Locke tuvo la capacidad de explicar la revolución de 1688, en la cual el Rey pierde atribuciones fundamentales, como la de emitir moneda, reclutar un ejército o legislar sin control, para ser tomadas por el Parlamento, que pasa a convertirse en la institución política principal, para equilibrar el poder.
Es procedente afirmar que sus ideas expresan claramente la doctrina revolucionaria de la burguesía frente el absolutismo monárquico, acorde las necesidades del naciente capitalismo, como son la libertad,  el derecho de propiedad y  el libre comercio. Sus ideas le valieron el exilio en Holanda.
Su concepción parte del Derecho Natural que conduce al pacto de un Estado liberal. Los hombres son libres e iguales  por naturaleza, pero crean el Estado para evitar caer en la anarquía. A este estadio se llega a través del pacto social. La Ley de la conciencia debe materializarse  por medio de su promulgación formal, dentro de un contexto estructural, configurado por la imparcialidad, la independencia de ejecución y la claridad  legislativa. No obstante, es un poder limitado por  las propias leyes naturales.
En efecto, el hombre pacta por consentimiento para crear la comunidad política que le garantice  un  nivel de bienestar semejante al de su estado natural, pero regido por leyes, establecidas por libre consentimiento, pues una comunidad que se establezca por la fuerza es ilegítima y sucumbe, por su propia entropía.
En este orden de ideas, una de los conceptos fundamentales dentro de su perspectiva política lo constituye el derecho de propiedad, que es natural en el ser humano y  se genera en gracias al trabajo y sólo se limita por su capacidad de consumo. O sea, cada individuo puede ser propietario de aquello que obtenga con el fruto de su trabajo.
Resulta obvio advertir que el pacto social se logra por la mayoría, como medida representativa en la toma de decisiones. Gracias a este pacto, se puede enfrentar al absolutismo monárquico o poder absoluto del monarca reinante, quien no comparte el poder con nadie. De allí, que nos plantea la división de los poderes o la llamada trilogía de poderes: legislativo, ejecutivo y federativo; este último será perfeccionado más tarde por Montesquieu para convertirlo en judicial.
Es clara la idea en este pensador en despojar el poder dual del monarca y dejar que los ciudadanos elijan su gobernante, quien estará sujeto al contrapeso de los otros poderes y  la decisión del pueblo soberano; en especial para evitar excesos de poder. Así, proclama el derecho del pueblo a rebelarse frente a los gobernantes despóticos e ilegítimos.
En definitiva, su modelo político  basado en el poder del parlamento y gobernados por un sistema de mayorías, le dio a la burguesía naciente un instrumento de dominación política.
De lo anterior se desprende que los conceptos de Monarquía y Monarquía absoluta guardan relación con momentos históricos que envuelven una maraña de variables socio-econo-políticas, donde surgen voces que legitiman su respectiva posición de clase.
Queda entendido, que a lo largo de la Historia han existido Estados y Gobiernos de corte monárquico con sus respectivos matices. En la medida que el monarca ostentaba el poder político y la maquinaria gubernamental de manera unilateral, se estaba en presencia de una monarquía absoluta o absolutista, donde no había cabida para más poderes. Se hacía exclusivamente lo que dictara el juicio del monarca.
En otras palabras, la monarquía absoluto puede definirse como el monopolio del poder en manos de una persona, quien rige los destinos de un Estado. En esta concepción se funden en una simbiosis, el concepto de Estado y Gobierno.
Por otro lado, cuando el monarca  tiene limitaciones en el ejercicio del poder, por la existencia de los llamados contrapesos, entonces se está frente a una monarquía limitada, constitucional o parlamentaria. Vale decir, la trilogía de poderes restringe el poder absoluto de un solo gobernante, evitando los atropellos, los abusos y demás deformaciones en el ejercicio del poder del Estado.
Cuando ocurre el escenario anterior, los conceptos de Gobierno y Estado están plenamente diferenciados. En este sentido, el parlamento ejerce el poder legislativo, pero a su vez tiene la posibilidad de elegir al ejecutivo, si fuese el caso de una monarquía parlamentaria.
Resumiendo, la ambición del poder absoluto en manos de una sola persona, constituye una degeneración del buen Gobierno y se aleja fatalmente de  la verdadera participación del Soberano en la toma de decisiones, a través de las diferentes instancias gubernamentales. Asimismo, la estructuración de formas de Gobierno acomodaticias a los intereses de una clase, resulta nefasto para una sociedad y terminan autodestruyéndose.

viernes, 8 de febrero de 2013

REDEFINICIÓN DE LAS UNIVERSIDADES Y SU ROL EN LA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD CONTEMPORANEA
Por Lic. Víctor Hugo Tineo Verutti

Desde tiempos muy antiguos, la educación ha jugado un papel importante en la transformación del ser humano. La adquisición de conocimientos a través de los diferentes métodos y enfoques para acumular un bagaje de cogniciones en procura de  interpretar los hechos circundantes, transformarlos y adaptarlos a las necesidades y exigencias de las diferentes sociedades, ha sido y debe seguir siendo el motor del desarrollo de la Humanidad.
En cada momento de la Historia el conocimiento formal ha jugado un rol decisivo para maximizar el desarrollo de los Pueblos. Claro está, en cada región el impacto no ha sido similar, pues los avances doctrinales e investigativos han cristalizado con mayor pujanza en determinados países, pudiéndose beneficiar de las aplicaciones de las Ciencias en las diferentes disciplinas del saber humano.
Dentro de este contexto, la Universidad ha sido, entre otros,  el centro de grandes hallazgos que han nutrido las diferentes doctrinas disciplinarias, las cuales a su vez, a través de los Profesionales Universitarios, han permitido el manejo del medio circundante en procura de una mayor calidad de vida. Claro está, dejando a un lado las prácticas negativas y destructivas de las Ciencias.
En vista del rol protagónico de las Universidades, su prioridad debería ser Enseñar Bien, mostrando los diversos paradigmas de acercamiento al hecho de estudio, asegurando así un egresado con visión pluriprismática.
Para lograr el cometido anterior, las Universidades deberían tener un flujo  de  alumnos manejables en términos de calidad,  un excelente profesorado y  una gran capacidad para diseñar carreras emergentes que puedan desdoblarse para contribuir al desarrollo de la Sociedad; entendiendo   que la libertad es posible a través de la educación, la cual permite a las personas tomar  decisiones en base al conocimiento y haciendo uso de la plenitud de su inteligencia para mejorar dicha sociedad.
En este mismo orden de ideas, las universidades deberían apoyar más la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, de manera de obtener no sólo un Pensamiento Crítico, sino un Pensamiento Creativo, para lograr  la reoxigenación y/o reformulación de lo Social, Político, Económico y Cultural de las Sociedades. En otras palabras un Profesional con alto contenido humanitario que busque el crecimiento material sin lesionar la dignidad humana, pues esta implica el reconocimiento de la condición humana y el respeto.
Todo lo expuesto anteriormente no puede ser posible, sin la contribución del Estado y la iniciativa privada, permitiendo nivelar la trilogía Estado-Iniciativa Privada-Universidad. Claro está, en un marco de libertad de pensamiento que converja en un crisol para el desarrollo de los Pueblos.
Visto de esta manera, la Universidad en muchos países del mundo requieren de una redifinición de su rol y la adpatación al medio circundante. Y, Venezuela no es la excepción.