domingo, 19 de mayo de 2013


LA VEJEZ Y SUS INFLUENCIAS EN EL ENTORNO
¡Qué podemos hacer?
By Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti 

     Mucho se ha escrito y dicho sobre el envejecimiento del ser humano. Unos se preocupan por los aspectos físicos del cómo lucir mejor; otros  buscan aminorar sus repercusiones sobre el funcionamiento de los diferentes sistemas internos; otros lo aceptan con resignación y hacen poco o nada; otros se preocupan por tener un soporte económico para enfrentar los gastos crecientes; pero pocos se preocupan por recibir la asesoría necesaria para insertar este hecho socio-biológico en el quehacer familiar y social del día a día.

    En efecto, el adulto mayor comienza a perder habilidades, destrezas, cogniciones y se va apagando poco a poco y este proceso puede llevar días, meses o años. Entretanto, los familiares, las amistades, los prestadores de servicios, la sociedad y el Estado no saben a ciencia cierta  cómo lidiar con estas personas, quienes conforman un universo vulnerable.

     En muchos países se hace muy poco por mejorar la calidad de vida del adulto mayor y mucho menos por implicar a su familia y otros sectores con este proceso socio-biológico multidimensional. Es inusual escuchar sobre algún congreso, charla, taller, disertación  sobre este tema, sobre todo en materia de concienciar a las personas en el trato especial hacia los adultos mayores. En el caso concreto de Venezuela, en los últimos 10 años se ha avanzado mucho en materia legal, pero el recurso humano del Estado al servicio de la sociedad aún no tiene la formación adecuada para atender a los ancianos de la manera más idónea y humanizada. Falta mucho camino por recorrer en esta materia.

      En este orden de ideas, el asunto no es un simple envejecimiento de una persona, sino que este proceso lleva implícito de manera directa e indirecta a muchos sectores, como por ejemplo: salud, transporte, educación, seguridad, bancario y mucho más. Dicho en otras palabras, el adulto mayor prosigue intentando hacer su vida cotidiana pero se enfrenta a personas que no entienden cómo tratarlos adecuadamente y, en muchos casos se burlan, se aprovechan o los desestiman. Aunado a ello, la infraestructura urbana no está adecuada a sus necesidades y son violentados día a día por estas personas carente de humanismo cívico.

      Esa clase de personas, que -lamentablemente- son millones, seguramente creen  que nunca llegaran a viejos y necesitarán personas a su alrededor que los apoye hasta el final de sus días. Gracias a Dios que todavía existimos  personas que nos preocupamos por  dar una alerta desde nuestras posibilidades.

      Resumiendo el planteamiento, se trata de diseñar políticas públicas que incluyan a la formación para atender a los adultos mayores en materia de trato, facilidades, preferencias, prioridad, respeto, celeridad de respuesta a sus necesidades, entre otras. Es más, en las asignaturas de la educación primaria o secundaria debería ya hablarse del tema, como parte de la formación ciudadana e integral del ser humano. Igualmente debería incluirse en la formación de la Misión Jóvenes del Barrio, Movimiento por la Vida y la Paz, Misión Amor mayor, Barrio Adentro, entre otras.

      Las instituciones del Estado deben adelantar campañas sistemáticas de información y formación hacia la colectividad en general. En los centros hospitalarios, en las clínicas u otras instancias de atención en materia de salud debe haber personal idóneo para atender a este sector de la población; aparejado de la información que le puede suministrar a sus familiares y allegados sobre esta materia. Asimismo, el sector bancario requiere de una sobre dosis de formación  en materia de atención al adulto mayor; al igual que el personal que labora en la prestación de los servicios básicos-agua, electricidad, teléfono-.

      No es una situación fácil de atender, pero no es imposible. Todos podemos cumplir nuestro rol en este proceso multidireccional, desde ayudar a cruzar una calle a un anciano hasta orientarlo sobre cómo retornar a su hogar, luego de extraviarse por una laguna mental. Pero el Estado es quien debe liderar el esfuerzo. Como señalé ut supra, para acometer esta tarea ya existen diversas plataformas adyacentes y concomitantes.

      Debemos recordar que todos tenemos personas de avanzada edad en la familia, quienes se sienten impotentes ante su proceso de envejecimiento y, mucho más, cuando nadie los comprende, pues en muchos casos les estorban.

     Este planteamiento sólo es un esbozo del tema. Seguramente con estas líneas más de un lector  ya está pensando cómo se ha visto afectada su familia. Y esa es la idea. No olvidarnos de darle la mano al prójimo como  señala la palabra de Dios.

 

 

 

 

jueves, 16 de mayo de 2013

REFLEXIONES SOBRE ALGUNOS PENSADORES POLÍTICOS
Y  FORMAS  GOBIERNO
Parte 1
By Prof. Víctor Hugo Tineo Verutti

El hombre, como ser racional, pensante y transformador de su entorno, ha desarrollado la Doctrina Política,  adaptando sus aportes para legitimar su realidad y sus intereses. Así, pues, desde muy temprano entrado el  mundo griego, pensadores de la talla de Sócrates, Platón y Aristóteles, se dedicaron a filosofar en torno a la Ética y la Política, como ejes  estratégicos sobre los cuales se erigieron sendos Gobiernos de corte imperial, basados en un modo de producción esclavista.
Este orden de ideas introductorias, me permiten abordar, en primer lugar, a Aristóteles, quien reflexiona  sobre la Política desde condiciones muy similares a Platón, sobre todo visto unos 20 siglos después.
Una de sus obras más conocidas, se titula “La Política”, donde pueden, a mi juicio, observarse dos momentos en el pensamiento político aristotélico. Un primer momento donde está influenciado por su maestro Platón y la preocupación por la Ética del mejor gobierno. Aborda  un análisis del hombre como ser político; precisa los elementos del Estado; y, propone una clasificación de los regímenes existentes.
Además, realiza una crítica a Platón sobre algunas de sus tesis y finaliza este primer momento cognitivo con la tesis aristotélica de la ciudad ideal.
En este sentido, la ciudad estado  fue considerada como la forma superior de convivencia; es un hecho natural  que surge como una necesidad del hombre político y social. Su consolidación es producto de la evolución de las aldeas o pequeños pueblos  que, paulatinamente, van tomando más fuerza y poder.
Esas ciudades de aquel  tiempo, se desarrollaron sobre el trabajo de los esclavos, quienes eran considerados cosas  animadas. Dicho en otras palabras, eran objetos al servicio del Estado y la sociedad. Su trabajo permitía que los pensadores, los guerreros y los productores, se dedicaran a sus respectivas actividades. Esta idea, bastante descabellada vista desde este siglo, no era más que el reflejo de un momento histórico de conquistas, donde los esclavos eran parte del botín. Por tal motivo, no  debe sorprendernos semejante apreciación.
En cuanto a la clasificación de las ciudades, su análisis giró en torno a dos criterios: uno cualitativo y otro cuantitativo. El primero  encuentra su génesis en una valoración  de las formas en que se ejerce  la autoridad; vale decir, se orienta o no a lograr el bien común. La segunda  se refiere al número de personas que  ejercen el poder político. De ambos criterios se desprenden 6 formas de gobierno y sus derivaciones. Procedo a su mención:
Monarquía                        Tiranía
Aristocracia                     Oligarquía
Democracia moderada            Democracia
De todas las formas anteriores, se inclinaba por la Democracia moderada como  la forma política ideal para el desarrollo del ser humano, pues existe un número bastante elevado de ciudadanos que sin ser ricos, tampoco son pobres; existiendo una base social muy amplia, donde reina la justicia.
 Un segundo momento paradigmático, mucho más florido de ideas producto de la praxis, donde se concentra en el estudio de las formas de gobierno de su tiempo, sin concentrarse en el ideal de la ciudad ideal. En este momento intelectual, la Política se orienta hacia la ciencia que analiza a profundidad las formas de gobiernos y el manejo del poder político. En otras palabras, cuáles son las debilidades de la democracia y sus virtudes; de la misma manera aborda las otras formas de gobierno, en sus aspectos positivos y negativos.
En su análisis concluye que las formas más fuertes para su momento fueron la democracia y la oligarquía, con sus respectivos matices. En cada una de ellas, distingue tres funciones principales: la deliberativa, la judicial y la ejecutiva, las cuales pueden ser atendidas de manera oligarca o democrática. No obstante, se inclina por el equilibrio de ambas, donde exista presencia de ambos grupos sociales.
Quizás, quienes no se adentran en la senda del conocimiento político objetivo, pueden inferir que sus ideas no van más allá que simples apreciaciones.  Por el contrario, nada más distante de la realidad y de un análisis serio y académico.
Si nos adentramos más allá en el tiempo, se puede abordar a otro gran pensador político. Me refiero a John Locke. (1632-1704). Su aporte consiste en expresar los intereses de una clase en ascenso. En otras palabras, corresponde a un momento de asentamiento del poder burgués en Inglaterra y posteriormente sirve para los reclamos políticos de la burguesía europea y posteriormente  americana.
Locke tuvo la capacidad de explicar la revolución de 1688, en la cual el Rey pierde atribuciones fundamentales, como la de emitir moneda, reclutar un ejército o legislar sin control, para ser tomadas por el Parlamento, que pasa a convertirse en la institución política principal, para equilibrar el poder.
Es procedente afirmar que sus ideas expresan claramente la doctrina revolucionaria de la burguesía frente el absolutismo monárquico, acorde las necesidades del naciente capitalismo, como son la libertad,  el derecho de propiedad y  el libre comercio. Sus ideas le valieron el exilio en Holanda.
Su concepción parte del Derecho Natural que conduce al pacto de un Estado liberal. Los hombres son libres e iguales  por naturaleza, pero crean el Estado para evitar caer en la anarquía. A este estadio se llega a través del pacto social. La Ley de la conciencia debe materializarse  por medio de su promulgación formal, dentro de un contexto estructural, configurado por la imparcialidad, la independencia de ejecución y la claridad  legislativa. No obstante, es un poder limitado por  las propias leyes naturales.
En efecto, el hombre pacta por consentimiento para crear la comunidad política que le garantice  un  nivel de bienestar semejante al de su estado natural, pero regido por leyes, establecidas por libre consentimiento, pues una comunidad que se establezca por la fuerza es ilegítima y sucumbe, por su propia entropía.
En este orden de ideas, una de los conceptos fundamentales dentro de su perspectiva política lo constituye el derecho de propiedad, que es natural en el ser humano y  se genera en gracias al trabajo y sólo se limita por su capacidad de consumo. O sea, cada individuo puede ser propietario de aquello que obtenga con el fruto de su trabajo.
Resulta obvio advertir que el pacto social se logra por la mayoría, como medida representativa en la toma de decisiones. Gracias a este pacto, se puede enfrentar al absolutismo monárquico o poder absoluto del monarca reinante, quien no comparte el poder con nadie. De allí, que nos plantea la división de los poderes o la llamada trilogía de poderes: legislativo, ejecutivo y federativo; este último será perfeccionado más tarde por Montesquieu para convertirlo en judicial.
Es clara la idea en este pensador en despojar el poder dual del monarca y dejar que los ciudadanos elijan su gobernante, quien estará sujeto al contrapeso de los otros poderes y  la decisión del pueblo soberano; en especial para evitar excesos de poder. Así, proclama el derecho del pueblo a rebelarse frente a los gobernantes despóticos e ilegítimos.
En definitiva, su modelo político  basado en el poder del parlamento y gobernados por un sistema de mayorías, le dio a la burguesía naciente un instrumento de dominación política.
De lo anterior se desprende que los conceptos de Monarquía y Monarquía absoluta guardan relación con momentos históricos que envuelven una maraña de variables socio-econo-políticas, donde surgen voces que legitiman su respectiva posición de clase.
Queda entendido, que a lo largo de la Historia han existido Estados y Gobiernos de corte monárquico con sus respectivos matices. En la medida que el monarca ostentaba el poder político y la maquinaria gubernamental de manera unilateral, se estaba en presencia de una monarquía absoluta o absolutista, donde no había cabida para más poderes. Se hacía exclusivamente lo que dictara el juicio del monarca.
En otras palabras, la monarquía absoluto puede definirse como el monopolio del poder en manos de una persona, quien rige los destinos de un Estado. En esta concepción se funden en una simbiosis, el concepto de Estado y Gobierno.
Por otro lado, cuando el monarca  tiene limitaciones en el ejercicio del poder, por la existencia de los llamados contrapesos, entonces se está frente a una monarquía limitada, constitucional o parlamentaria. Vale decir, la trilogía de poderes restringe el poder absoluto de un solo gobernante, evitando los atropellos, los abusos y demás deformaciones en el ejercicio del poder del Estado.
Cuando ocurre el escenario anterior, los conceptos de Gobierno y Estado están plenamente diferenciados. En este sentido, el parlamento ejerce el poder legislativo, pero a su vez tiene la posibilidad de elegir al ejecutivo, si fuese el caso de una monarquía parlamentaria.
Resumiendo, la ambición del poder absoluto en manos de una sola persona, constituye una degeneración del buen Gobierno y se aleja fatalmente de  la verdadera participación del Soberano en la toma de decisiones, a través de las diferentes instancias gubernamentales. Asimismo, la estructuración de formas de Gobierno acomodaticias a los intereses de una clase, resulta nefasto para una sociedad y terminan autodestruyéndose.

viernes, 8 de febrero de 2013

REDEFINICIÓN DE LAS UNIVERSIDADES Y SU ROL EN LA TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD CONTEMPORANEA
Por Lic. Víctor Hugo Tineo Verutti

Desde tiempos muy antiguos, la educación ha jugado un papel importante en la transformación del ser humano. La adquisición de conocimientos a través de los diferentes métodos y enfoques para acumular un bagaje de cogniciones en procura de  interpretar los hechos circundantes, transformarlos y adaptarlos a las necesidades y exigencias de las diferentes sociedades, ha sido y debe seguir siendo el motor del desarrollo de la Humanidad.
En cada momento de la Historia el conocimiento formal ha jugado un rol decisivo para maximizar el desarrollo de los Pueblos. Claro está, en cada región el impacto no ha sido similar, pues los avances doctrinales e investigativos han cristalizado con mayor pujanza en determinados países, pudiéndose beneficiar de las aplicaciones de las Ciencias en las diferentes disciplinas del saber humano.
Dentro de este contexto, la Universidad ha sido, entre otros,  el centro de grandes hallazgos que han nutrido las diferentes doctrinas disciplinarias, las cuales a su vez, a través de los Profesionales Universitarios, han permitido el manejo del medio circundante en procura de una mayor calidad de vida. Claro está, dejando a un lado las prácticas negativas y destructivas de las Ciencias.
En vista del rol protagónico de las Universidades, su prioridad debería ser Enseñar Bien, mostrando los diversos paradigmas de acercamiento al hecho de estudio, asegurando así un egresado con visión pluriprismática.
Para lograr el cometido anterior, las Universidades deberían tener un flujo  de  alumnos manejables en términos de calidad,  un excelente profesorado y  una gran capacidad para diseñar carreras emergentes que puedan desdoblarse para contribuir al desarrollo de la Sociedad; entendiendo   que la libertad es posible a través de la educación, la cual permite a las personas tomar  decisiones en base al conocimiento y haciendo uso de la plenitud de su inteligencia para mejorar dicha sociedad.
En este mismo orden de ideas, las universidades deberían apoyar más la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, de manera de obtener no sólo un Pensamiento Crítico, sino un Pensamiento Creativo, para lograr  la reoxigenación y/o reformulación de lo Social, Político, Económico y Cultural de las Sociedades. En otras palabras un Profesional con alto contenido humanitario que busque el crecimiento material sin lesionar la dignidad humana, pues esta implica el reconocimiento de la condición humana y el respeto.
Todo lo expuesto anteriormente no puede ser posible, sin la contribución del Estado y la iniciativa privada, permitiendo nivelar la trilogía Estado-Iniciativa Privada-Universidad. Claro está, en un marco de libertad de pensamiento que converja en un crisol para el desarrollo de los Pueblos.
Visto de esta manera, la Universidad en muchos países del mundo requieren de una redifinición de su rol y la adpatación al medio circundante. Y, Venezuela no es la excepción.

sábado, 27 de octubre de 2012

LAS REVOLUCIONES INDUSTRIALES Y LOS CAMBIOS DE PARADIGMAS.
EN BUSCA DEL DESARROLLO

    La Historia de la Humanidad está signada por imnumerables cambios producto del desarrollo de las ideas del ser pensante en su afán de transformar el medio circundante para adecuarlo a un sistema de vida más fácil, donde pueda desenvolverse con facilidad para alcanzar sus objetivos.
    Prueba de esta apreciación la constituyen las 3 Revoluciones Industriales que han sucedido desde mediados del siglo XVIII hasta la fecha.
    En la Primera Revolución Industrial predominó la industria y la manufactura, conjugándose la producción en serie, el uso del hierro, el vapor, el ferrocarril y la comunicación de territorios. Su centro gravitacional fue Gran Bretaña.
    En la Segunda Revolución, ubicada a finales  del siglo XIX y comienzos del XX, se consolida el sistema capitalista y se expande el ábanico industrial y tecnológico, dando paso a la aparición de nuevos países pioneros en la escena mundial como son Japón, EE.UU, Rusia, Italia, entre otros. El uso del gas, el petróleo, el desarrollo de la investigación, los avances en la comunicación, son solo algunas catarcterísticas de este período.
    La Tercera Revolución Industrial o Revolución Científica y Teconógica, puede ubicarse alrededor de la IIGM, considerándose  como la conjunción de la tecnología  de las comunicaciones y las energías renovables en el siglo XXI, aunado a la biotecnología, la robótica, el conocimiento del espacio y el Universo.
    Esta última Revolución,  surgió por la crisis del capitalismo de la época. La crisis se produjo por una lucha constante por la apropiación de los recursos, encabezada por las grandes Potencias.
    En cada uno de estos momentos históricos, el ser pensante ha sido el motor impulsador del cambio, a través de su creatividad para dar respuestas a los grandes desafíos de la Humanidad.
    Dentro de este contexto de cambio y transformaciones de adecuación, la idea de lograr la ciudad perfecta que avance al compás del desarrollo sigue en pié. En efecto, el gran urbanista y sociólogo Alfonso Vegara en su obra Territorios Inteligentes, toma como modelos los proyectos y las ideas de mayor éxito y proyección en las ciudades más modernas y competitivas de todo el mundo, para que sean tomados en cuenta en la nueva configuración de las ciudades.
    En realidad, se trata de entretejer las diversas instancias de Gobiernos para promover los desarrollos endógenos desde la base; situación que implica ampliar y/o reorientar  los paradigmas del desarrollo y la participación efectiva del ser pensante que habita en los territorios. Cabe recordar que dichos territorios  constituyen un espacio geográfico delimitado e interdependiente que vive sus propios desafíos y debe buscar sus propias respuestas creativas que aglutinen a sus principales actores-públicos o privados- para lograr la sinergía necesaria para lograr el salto cuali-cuantitativo que demanda la sociedad.
    En definitiva, se trata de transitar hacia el desarrollo de los paises con todo el bagaje de tecnología y desarrollo del conocimiento del ser pensante aplicados en función de la realidad de cada  espacio geográfico, permitiendo la retroalimentación del sistema en su dinámica endógena y exógena. Esta visión sistemática puede profundizar la descentralización del Estado, para hacerlo más efectivo y dinámico; aunque teniendo presente que no se trata de desmembrar el territorio nacional, sino de darle vida y participación a las regiones con sus diferentes actores.
    En otras palabras, se trata de reunir  capacidades, destrezas, habilidades, experiencias  y  cogniciones de los habitantes del territorio para desarrollar   propuestas innovadoras sobre los potenciales  recursos existentes, para mejorar y maximizar  la calidad de vida de los habitantes (seres humanos y especies biológicas existentes), como parte de un sistema cambiante.

viernes, 3 de agosto de 2012

¿PARA QUÉ NOS SIRVE LA COMISIÓN Y LA CORTE INTERAMERICANA DE LOS DERECHOS HUMANOS?

COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

.La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de la promoción y protección de los derechos humanos en el continente americano. Está integrada por siete miembros independientes que se desempeñan en forma personal y tiene su sede en Washington, D.C. Fue creada por la OEA en 1959 y, en forma conjunta con la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), instalada en 1979, es una institución de nuestro  Sistema Interamericano de protección de los derechos humanos (SIDH).

El SIDH se inició formalmente con la aprobación de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en la Novena Conferencia Internacional Americana celebrada en Bogotá en 1948, donde  también se adoptó la propia Carta de la OEA, que proclama los "derechos fundamentales de la persona humana" como uno de los principios en que se funda la Organización.

El pleno respeto a los derechos humanos aparece en diversas secciones de la Carta. De conformidad con ese instrumento, "el sentido genuino de la solidaridad americana y de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en este Continente, dentro del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre".

Entiéndase que la Carta establece la Comisión como un órgano principal de la OEA, que tiene como función promover la observancia y la defensa de los derechos humanos y servir como órgano consultivo de la OEA en dicha materia.

La CIDH realiza su trabajo con base en tres pilares de trabajo:

·         el Sistema de Petición Individual;
·         el monitoreo de la situación de los derechos humanos en los Estados Miembros, y
·         la atención a líneas temáticas prioritarias.

A través de este andamiaje, la Comisión considera que en el contexto de la protección de los derechos de toda persona bajo la jurisdicción de los Estados americanos, es fundamental dar atención a las poblaciones, comunidades y grupos históricamente sometidos a discriminación. En forma complementaria, otros conceptos informan su trabajo: el principio pro homine – según el cual la interpretación de una norma debe hacerse de la manera más favorable al ser humano - , la necesidad de acceso a la justicia, y la incorporación de la perspectiva de género a todas sus actividades.

Breve historia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos

En abril de 1948, la OEA aprobó la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, en Bogotá, Colombia, el primer documento internacional de derechos humanos de carácter general. La CIDH fue creada en 1959, reuniéndose por primera vez en 1960.

Ya en 1961 la CIDH comenzó a realizar visitas in loco para observar la situación general de los derechos humanos en un país, o para investigar una situación particular. Desde entonces ha realizado 92 visitas a 23 países miembros. Con respecto a sus observaciones de tipo general sobre la situación en un país, la CIDH publica informes especiales, habiendo publicado hasta la fecha 60 de ellos.

Desde 1965 la CIDH fue autorizada expresamente a recibir y procesar denuncias o peticiones sobre casos individuales en los cuales se alegaban violaciones a los derechos humanos. Hasta diciembre de 2011, ha recibido varias decenas de miles de peticiones, que se han concretado en 19.423 casos procesados o en procesamiento. Los informes finales publicados en relación con estos casos pueden encontrarse en los informes anuales de la Comisión o por país.

En 1969 se aprobó la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que entró en vigor en 1978 y que ha sido ratificada, a enero de 2012, por 24 países: Argentina, Barbados, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Grenada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela. La Convención define los derechos humanos que los Estados ratificantes se comprometen internacionalmente a respetar y dar garantías para que sean respetados. Ella crea además la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y define atribuciones y procedimientos tanto de la Corte como de la CIDH. La CIDH mantiene además facultades adicionales que antedatan a la Convención y no derivan directamente de ella, entre ellos, el de procesar peticiones individuales relativas a Estados que aún no son parte de la Convención.





LA CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

Antecedentes y evolución

En la Novena Conferencia Internacional Americana (Bogotá, Colombia, 1948) se adoptó la Resolución XXXI denominada "Corte Interamericana para Proteger los Derechos del Hombre", en la que se consideró que la protección de esos derechos debía “ser garantizada por un órgano jurídico, como quiera que no hay derecho propiamente asegurado sin el amparo de un tribunal competente". La Quinta Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores (1959), que como se dijo creó la CIDH, en la parte primera de la resolución sobre "Derechos Humanos", encomendó al Consejo Interamericano de Jurisconsultos la elaboración de un proyecto sobre la creación de una "Corte Interamericana de los Derechos Humanos" y otros órganos adecuados para la tutela y observancia de tales derechos . Finalmente, la Convención Americana sobre Derechos Humanos creó la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 1969; sin embargo, el tribunal no pudo establecerse y organizarse hasta que entró en vigor dicho tratado.

Los Estados partes en la Convención Americana eligieron a los primeros siete jueces de la Corte durante el Séptimo Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, celebrado en mayo de 1979. La Corte fue instalada oficialmente en su sede en San José, Costa Rica, el 3 de septiembre de 1979, y su Estatuto aprobado por la Asamblea General de la OEA celebrada en La Paz, Bolivia en octubre de 1979, mediante Resolución No. 448. En el curso de su Tercer Período de Sesiones, llevado a cabo del 30 de julio al 9 de agosto de 1980, la Corte completó los trabajos sobre el Acuerdo Sede concertado con Costa Rica. En dicho acuerdo, ratificado por el Gobierno de Costa Rica, se estipulan las inmunidades y los privilegios de la Corte, sus jueces/zas y su personal, así como de las personas que comparezcan ante ella.

Composición de la Corte

La Corte Interamericana está integrada por siete jueces/zas, elegidos/as a título personal de entre juristas de la más alta autoridad moral, de reconocida competencia en materia de derechos humanos, que reúnan las condiciones requeridas para el ejercicio de las más elevadas funciones judiciales, conforme a la ley del Estado del cual sean nacionales o del Estado que les postule como candidatos/as. Los/as jueces/zas de la Corte son electos/as para un mandato de seis años y sólo pueden ser reelectos/as una vez. La Corte elige a su Presidente/a y Vicepresidente/a, por un período de dos años, quienes podrán ser reelectos/as.

Funciones de la Corte

De conformidad con el Artículo 1º del Estatuto de la Corte, ésta es una institución judicial autónoma cuyo objetivo es la aplicación e interpretación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Para el cumplimiento de dicho objetivo, la Corte tiene dos funciones: una función jurisdiccional, la cual se rige por las disposiciones de los Artículos 61, 62 y 63 de la Convención Americana y una función consultiva, la cual se rige por las disposiciones establecidas en el Artículo 64 de la Convención Americana. En lo que a la función jurisdiccional se refiere, sólo la Comisión y los Estados partes en la Convención Americana que hubieren reconocido la competencia de la Corte están autorizados para someter a su decisión un caso relativo a la interpretación o aplicación de la Convención Americana a condición de que se haya agotado el procedimiento que debe tener lugar ante la Comisión y que se encuentra previsto en los Artículos 48 a 50 de dicho instrumento. Para que pueda presentarse ante la Corte un caso contra un Estado parte, éste debe reconocer la competencia de dicho órgano. La declaración de reconocimiento de la competencia de la Corte puede ser hecha en forma incondicional para todos los casos o bien, bajo condición de reciprocidad, por un tiempo determinado o para un caso específico. Al 30 de junio de 2010, 21 Estados partes de la Convención Americana han reconocido la competencia contenciosa de la Corte .

En cuanto a la función consultiva de la Corte, la Convención Americana prevé en su Artículo 64 que cualquier Estado miembro de la Organización puede consultar a la Corte acerca de la interpretación de la Convención Americana o de otros tratados concernientes a la protección de los derechos humanos en los Estados americanos. Este derecho de consulta se hace extensivo, en lo que a cada uno les compete, a los órganos enumerados en el Artículo 53 de la Carta de la OEA. La Corte puede también, a solicitud de cualquier Estado miembro de la Organización, emitir opinión acerca de la compatibilidad entre cualquiera de sus leyes internas y los tratados concernientes a la protección de los derechos humanos en los Estados americanos, de conformidad con el Artículo 64 de la Convención Americana.

 Fuente: OEA

viernes, 27 de julio de 2012

EL SER HUMANO Y SU AUTODESTRUCCIÓN
REFLEXIÓN
ES MUY COMÚN ESCUCHAR QUE  EL HOMBRE, COMO ESPECIE, ES SUPERIOR A LOS ANIMALES. SIN EMBARGO, CUANDO OBSERVAMOS EL DETERIORO PROGRESIVO DEL AMBIENTE, CABRÍA PREGUNTARSE: ¿REALEMNETE SOMOS SUPERIORES? ¿QUIÉNES ESTÁN DESTRUYENDO EL AMBIENTE? ¿QUIÉNES MANEJAN UNA DOBLE MORAL FRENTE A LAS INCLEMENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO?. ¿NO SE SUPONE QUE LOS GOBERNANTES DEL MUNDO, LOS GERENTES O PRESIDENTES DE INDUSTRIAS Y EMPRESAS GRANDES Y PEQUEÑAS ESTÁN AL CORRIENTE DE LAS CAUSAS Y LAS CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO? ¿POR QUÉ  NO SE TERMINAN DE TOMAR DECISIONES GLOBALES SOBRE ESTA ESTRATÉGICA Y MEDULAR PROBLEMÁTICA?
EN CONSECUENCIA, ¿QUIÉNES SON MÁS RACIONALES PARA EL USO DEL AMBIENTE?. INDUBITABLE  E IRREFUTABLEMNETE LA RESPUESTA PARECE FAVORECER A LOS ANIMALES Y NOS LLEVA, EN UNA RELACIÓN CAUSA EFECTO,  A EXPRESAR UNA CAVILACIÓN FINAL:  "LA ESPECIE HUMANA  HA DEMOSTRADO A LO LARGO DE LA HISTORIA QUE LE RESULTA MUY DIFICIL VIVIR EN CONVIVENCIA CON SU AMBIENTE Y CON QUIENES LO CONFORMAN".

sábado, 7 de julio de 2012

LA METAMORFOSIS CULTURAL VENEZOLANA
¿Un problemas de Todos o un problema de Nadie?


   La dinámica social venezolana ha dejado ver a través de los tiempos los cambios en la pirámide poblacional y la ascendencia o descendencia de los grupos sociales. Los Gobiernos en su afán populista, han desarrollado políticas de subsidios, ayudas, empleo, de viviendad, entre otras, casi todas de caracter coyuntural, cuyos resultados ya se observan con mucha facilidad.
   De hecho, producto del desacierto de dichas políticas, se aumentó la masa poblacional de escazos recursos, situación que capitalizó el actual gobierno en las elecciones del año 1998 y las subsecuentes.
   Debe llamarnos la atención, que mientras unos tratan de mejorar su situación apalancados por el Gobierno, otros son desplazados por políticas discriminatorias. Me refiero a la clase media pensante venezolana,  cuyo número decreció enormemente, producto del éxodo masivo hacia otros paises, donde el capital intelectual es valorado en su justa dimensión, sin matices de orden político.
   Sin embargo, no hablamos únicamente del ascenso de unos y la desaparición y/o descenso de otros, sino del transfondo cultural que tiene está movilidad social. Pues cuando una masa de determinada clase social hace su aparición en otros escenarios, no necesariamente busca emitar lo bueno o crecer cualicuantitativamente, sino por el contrario, tratan de imponer sus valores y costumbres.
   En otras palabras y con un ejemplo basta; si normalmente en sus viviendas botan la basura y todo tipo de desechos en cualquier lugar, menos en los indicados, pues en la nueva escena harán exactamente lo mismo, en detrimento de etapas superadas. El Gobierno les puede asignar una viviendad  nueva, pero al poco tiempo la deterioran, al igual que las zonas circundantes,  y se convierten en edificaciones del mal vivir.
   Igual situación ocurre en cualquier espacio social donde acuden. Lejos de apropiarse culturalmente de prácticas, costumbres, educación, modales, etc, para el cambio positivo, mantienen sus nivel cultural, sin darse oportunidad para enriquecerlo.Más bien buscan socavar las buenas costumbres, en su amplia expresión, generando una metamorfosis cultural, que como su raíz lo indica, luce irreversible en el corto plazo.
   Lastimosamente, muchas personas creen que con sólo un cambio gubernamental es suficiente. Pero el mal de la sociedad venezolana es estructural y ha tocado la moral, la etica, la cultura misma del Pueblo.
   En consecuencia, devolverle al pais la calma, el respeto, su valores positivos, la vida ciudadana, el buen vivir, llevará muchos y muchos años, pues la descomposición ha tocado las entreñas de todos los sectores, sin exclusión de ninguna naturaleza. de ahí que, el facilismo, la viveza criolla, la trampa, la matraca, el tráfico de influencias, la inmoralidad, las comisiones y mucho más han minado a Venezuela de norte a sur y de este a oeste.
Es una tarea difícil para el Presidente Chavez, pues no todos a su alrededor están comprometidos con la Patria del Libertador.